Había pensado que no estaría mal romper el silencio el mismo día en que se publicó el primer post en este blog. Un año y poco más de 4600 visitas después, TIERRA FIRME ha cobrado un nuevo sentido que en un principio no tenía, y sobrevive gracias sobre todo a los escasos visitantes conocidos y a los -por sorpresa- muchos completamente desconocidos. A todos ellos, gracias, y especialmente gracias a Bil, Blanca, Pili y Juanjo por sus visitas, comentarios y colaboraciones, que me han ayudado a no sentir que ya no tenía nada que ver con Dios y también a recordar cómo vivíamos aquellos días de Pascua, esos que de nuevo se acercan y que ya no volverán...
Esta canción la utilizamos en la Pascua de 2000. Es algo así como el no-credo, aunque su verdadero título es Credo. No tiene desperdicio.
Por cierto, ya he quitado el árbol de navidad...
No creo en Dios si es altísimo y lejano, si es que trazó una raya en el Cielo, y separó la gracia del infierno y distanció al bueno del malvado, y proclamó lo santo y lo profano...
No creo en su Hijo si se esconden sus palabras en sabias doctrinas y santas morales, ahogando tanta vida en recetas y refranes,que adornan las iglesias y las viejas catedrales,y llenan tantos libros de pecados y de males.
No creo en su Espíritu si ilumina sólo a algunos, que en nombre de Dios se proclaman luz del mundo y corren los primeros al banquete de los santos y en tanto el pueblo esperando...
No creo en la Iglesia si no es casa de todos y se sientan a la mesa los que el tiempo ha separado. Si niegan la palabra a quien no entra por el aro como hicieron los de antaño, que por miedo al enviado en la cruz su voz clavaron.